martes, 21 de febrero de 2017
sábado, 18 de febrero de 2017
Se inconforman contra el Ayudante Municipal de Parres por no cumplir compromisos.
El
pasado 15 de febrero del año en curso, habitantes de la colonia Parres, en el
municipio de Jiutepec, presentaron varias quejas ante la Ayudantía Municipal en
contra del Ayudante Municipal por el incumplimiento de su plan de trabajo.
Los
habitantes de la zona se manifestaron en punto de las 12:00 horas, obligando
así a que se les abrieran las puertas de la misma. En el lugar los habitantes
coreaban consignas en contra del funcionario.
“Venimos
alzando la voz para que nos hagan caso, llevamos casi un año exigiendo que nos
atiendan las problemáticas de la comunidad y nos dan puro atole con el dedo”,
expresó Juan Martínez, habitante de la comunidad.
“Hay
muchas necesidades; la mitad de las casas sufren escasez de agua, ya que antes
el agua llegaba los días lunes, miércoles y sábado, ahora sólo nos llega el
miércoles y tenemos que sobrevivir con lo poquito que nos queda el resto de la
semana”, indicó Juan.
Otros
habitantes se quejaron de la falta de áreas verdes en la zona y de la falta de
una escuela secundaria que tanto necesitan para sus niños.
El
Ayudante finalmente hizo acto de presencia e invitó a una comisión de los
quejosos a dialogar. De los resultados de dicha reunión no se tiene noticia
hasta ahora. Miembros de la comisión que dialogaron con el funcionario no
quisieron informar a este medio hasta el día de mañana, una vez que se reúnan
en asamblea con los miembros de la comunidad el día de mañana.
Demandan al presidente de la Asociación de Colonos de Jardines de la Hacienda.
El
pasado Lunes, 13 de Febrero, integrantes de la “asociación fantasma” del
fraccionamiento Jardines de la Hacienda II, en la colonia Parres del municipio de
Jiutepec, demandaron al Presidente de la Asociación de Colonos inculpándolo de
cargos que hasta la fecha no se han declarado como verdaderos.
En
el fraccionamiento existen dos mesas directivas, la legal y la que se le conoce como “Asociación fantasma”
ya que no se encuentra registrada en alguna notaría pública ni ante las
autoridades fiscales. Ésta fue elegida por parte de los colonos en los primeros
años del fraccionamiento, sin embargo, con el tiempo surgió una nueva. La mayoría
de los colonos abandonaron dicha mesa y se registraron en la nueva. Sin embargo,
desde entonces han existido roces entre ambas mesas directivas, ya que la
antigua, ya desconocida por todos los colonos, ha interferido en varias
ocasiones para el correcto funcionamiento de la asociación, según versiones de
los mismos.
La
asociación fantasma demandó al Presidente inculpándolo de malversación de fondos.
Sin embargo no se han presentado pruebas contundentes de dicha acusación.
El
director de la asociación de colonos dijo para El Informativo lo siguiente: “Solamente
son intrigas de personas que quieren empoderarse de la administración”. Están
los estados de cuenta que demuestran que todo está en orden; les entregaré una
copia de ellos y de las revisiones realizadas por la Comisión de Vigilancia de
la asociación formada por colonos elegidos por la asamblea”, puntualizó.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Sobre la pluralidad informativa y la percepción social del delito
Resumen:
¿En nuestras sociedades
modernas dominadas por los grandes medios de comunicación, tales como la televisión,
internet, radio y medios impresos, es una realidad el pluralismo informativo?
¿La percepción del delito por
parte de los ciudadanos está determinada por la manipulación de la información
que realizan los grandes medios de comunicación?
La idea central de este ensayo
se relaciona con la imposición de una sola óptica para la interpretación del espacio
público y con la falta de libertad informativa causada por la monopolización en
el control y difusión de la información; especial análisis se hará de la
percepción que domina en la opinión pública acerca del delito, misma que se
encuentra modelada por el tratamiento de la problemática que realizan los
medios masivos de comunicación. El control de la información por parte de los
medios masivos que la monopolizan, no permite al ciudadano formar una opinión
propia sobre el fenómeno del delito, en cuanto a sus causas, diversificación y
grado de prevalencia. Para el soporte del análisis, se consultaron artículos de
los siguientes autores: Miryam Alcalá, (2013) O. D’Adamo (2007) y V. García
Beadoux (2007). El método utilizado es
el análisis comparativo de las distintas fuentes y la vinculación de los conceptos
y los datos que se relacionan entre ellas, para la obtención de mis
conclusiones propias. Las fuentes consultadas tratan sobre el impacto de la
concentración mediática en el pluralismo informativo y sobre la percepción
social de la inseguridad impuesto por los medios de comunicación de masas. Las
palabras clave son: pluralismo informativo, medios de comunicación,
comunicación de masas y percepción del delito.
Para el análisis de la
información y la elaboración de las conclusiones, partimos del hecho de que la
información y su difusión son necesarios para el desarrollo de una opinión
pública, dentro de un marco democrático en el que en teoría prevalecen las
libertades y medios de comunicación disponibles y accesibles para todos los
ciudadanos.
El objetivo del ensayo es
analizar las dificultades que tiene una sociedad moderna para garantizar el
pluralismo informativo, en el marco de la tendencia a la monopolización de los
medios de comunicación y de su tendencia a elegir los temas que se consideran
“importantes” en materia de seguridad y percepción del delito.
Rallo Lombarte (2000) afirma
que el pluralismo informativo se relaciona con la diversidad y la proliferación
de medios de comunicación; mientras más fuentes de información existen, mayor
es la capacidad de elección de los ciudadanos. (p. 65). Zamora (2004) afirma
que aunque las empresas mediáticas se rigen por criterios económicos, son
capaces de convertir en asunto público cualquier cuestión social o privada. (p.
66). De ahí la importancia de que los medios brinden información abierta que
permita la toma de decisiones y defienda los intereses colectivos. La opinión
pública debe ser plural y no estar determinada únicamente por algunos medios de
comunicación, en base a las necesidades del mercado.
Sánchez Noriega (1997) señala
que los medios de comunicación brindan las claves para interpretar la realidad,
ayudan a fijar la agenda política, generan o frenan el compromiso social por
medio de canalizar o diluir las demandas sociales, promoviendo o desactivando la participación política.
El problema es que a pesar de
que existen leyes que pretenden garantizar la pluralidad informativa, hay una competencia desleal que
deriva en el abuso de posiciones dominantes en ciertos mercados. Lo que da
lugar a esto es el volumen de capital que se requiere para que una empresa
pueda competir, siendo así que sólo los grandes consorcios toman el riesgo de
invertir en ciertos sectores, generando los monopolios. Las fusiones entre
empresas y el predominio en el sector audiovisual también genera la
concentración de los medios de comunicación. Otra causa de la concentración es
la mala regulación de los medios de comunicación por parte del Estado, ya que
los intereses del partido en el gobierno tienden a imponerse sobre las
exigencias del público.
Como resultado de lo anterior
tenemos que el pluralismo no se garantiza sólo con la libertad de creación de
los medios, pues las empresas se enfrentan a dificultades económicas y
técnicas, así como a controles partidistas. Entre más grande sea la empresa,
mayor será su control y los beneficios obtenidos del gobierno en términos de
franquicias, subvenciones o concesiones. De este modo, interfieren de manera
importante en temas políticos públicos e incluso influyen en los procesos
electorales. La concentración implica poder y prestigio para los propietarios.
Al concentrarse en unas pocas empresas el control de la información tenemos un
efecto negativo sobre la diversidad de opciones y la pluralidad del contenido.
Miryam Alcalá (2013) nos dice
que los Estados europeos han puesto en práctica medidas para fomentar el
pluralismo, como las subvenciones a los medios o las ayuda a productores
independientes. Estados Unidos y Suecia son ejemplos de lo anterior. Sin embargo,
en países como México, en vez de construir progreso social, las subvenciones llevan
a generar dependencia con el estado. Sin duda, el ejercicio profesional del
periodismo representa un gran compromiso social; es sujeto e instrumento de la
libertad de expresión. Como nadie, debe contribuir al pluralismo informativo
democrático, lo que implica una absoluta responsabilidad en su ejercicio
comunicativo. Si se considera que el receptor es el elemento principal del
proceso comunicativo, el ejercicio periodístico será más incidente como
generador de opinión pública.
La existencia de monopolios u
oligopolios en la propiedad de los medios masivos de comunicación establece
medidas que impiden la comunicación y la circulación de ideas. Silenciar la
libertad informativa es incompatible con
lo establecido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos.
En nuestro país, por ejemplo,
el pluralismo en el debate democrático se encuentra limitado porque el gobierno
no adopta un marco normativo que promueva la desconcentración de la radio y la
televisión y que contribuya a generar un espacio mediático plural y accesible a
todos los sectores de la población. En nuestro país los pocos y grandes medios
predominantes establecen una pared casi impenetrable para que nuevos
competidores puedan ingresar. Si a lo anterior agregamos la violencia e impunidad que sufren los profesionales de
la información y la existencia de una sociedad poco informada, el resultado es
una participación restringida y la poca atención a los intereses sociales.
En función de lo anterior y en
cuanto a la percepción social de la inseguridad, lo que domina en la opinión
pública acerca del delito se encuentra modelada por el tratamiento de la
problemática que realizan los medios masivos de comunicación. Son los medios
los que instalan dentro de las agenda públicas los temas que concentrarán la atención
y el debate. Así, los conocimientos que la mayoría tiene acerca de las
cuestiones públicas no derivan de la experiencia personal directa, sino de los
medios de comunicación que actúan como la principal fuente informativa. Así es
como el público determina como “más importante” un tema por sobre otro. Se
trata de un proceso selectivo cotidiano que influye en nuestras percepciones y
determina los asuntos públicos a los que debemos atender.
Además de decirnos acerca de
qué pensar, los medios de comunicación nos brindan explicaciones sobre las
causas y consecuencias relacionadas de las cuestiones destacadas. Esto es, que
los medios enmarcan los contenidos y su difusión desde los medios hacia el
público. Los medios seleccionan qué incluir y qué excluir; enfatizan ciertos
aspectos y le quitan importancia a otros; esto influye en el modo en que las
personas reflexionaran sobre los asuntos tratados.
De estudios realizados por los
autores D´Adamo y Beaudoux (2007) sobre la percepción del delito, se obtiene
que ésta se vincula más con el tratamiento que los medios hacen del asunto que
de una experiencia directa al respecto por parte de los ciudadanos involucrados
en el estudio. Hay un control por parte de los medios sobre la prevalencia e importancia de los delitos. Incluso, la
percepción de aumento del delito y la criminalidad no encuentra apoyo en los
datos de la realidad registrados en las estadísticas. Son los modos de
representar la realidad por parte de los medios, los que generan un tipo
especial de percepción de los delitos, de modo que resultan imágenes
distorsionadas y estereotipadas sobre los mismos. Puede darse entonces que, los
medios, aún de modo no intencional, colaboran en la creación distorsionada de
la violencia social (directa), que genera la sensación en los individuos de que
el crimen y el delito son mayores de lo que realmente reflejan las
estadísticas, o viceversa. Estas nociones exageradas del predominio de la
violencia, tienen sus consecuencias psicológicas concretas: se acentúa el
aislamiento, la desconfianza interpersonal, la percepción del mundo como un
lugar hostil y peligroso. Estas ideas repercuten en la calidad de vida diaria
de las personas que reducen los vínculos sociales sanos.
Hay una marcada tendencia en
los medios de comunicación de abordar el tratamiento de la violencia y el
delito mediante el seguimiento y difusión de casos concretos. La audiencia va
recogiendo los datos que les brindan los medios sobre esos casos y con ellos
establece parámetros a través de los cuales define otros casos y en general, el
fenómeno de la violencia.
Conclusiones:
Creo que la información
analizada y mi análisis me llevan a considerar que el pluralismo informativo es
una de las grandes ambiciones de las sociedades modernas; y que sólo los países
mayormente democráticos pueden presumir de una relativa pluralidad informativa,
ya que existen medidas y leyes que se observan para que así sea. Pienso que en
nuestro país hace falta mucho para avanzar al respecto. Creo también que el
grado de conciencia social y política de los ciudadanos de un país determina el
nivel de desarrollo de la pluralidad informativa. En cuanto a la percepción del
delito, creo que, si es menor la experiencia directa que las personas tienen sobre
cierto asunto, mayor será su dependencia de los medios masivos de comunicación,
tanto para la obtención de información como para la interpretación sobre los
hechos o fenómenos delincuenciales. La pluralidad informativa y la capacidad
ciudadana para acceder críticamente a ella, le permitirá comprender y enfrentar
mejor el fenómeno del delito, que ha degradado hoy en día los vínculos sociales
en nuestro país.
Lista de fuentes
-
Alcalá, M. (2013), Impacto de la concentración mediática en el
pluralismo informativo, Revista Derecom, Madrid, España.
-
D´ Adamo O, y Beaudoux,
V. (2007), Medios de comunicación de
masas y percepción social de la inseguridad, Boletín de psicología,
Valencia, España.
Impacto de la concentración mediática en
el pluralismo informativo
La
autora es Miryam Alcalá y es profesora en la carrera de Derecho en la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, maestrante en Derecho de la
Información y Becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
El texto se produjo en la revista electrónica Derecom. La Revista Derecom es una publicación electrónica trimestral vinculada a la Sección Departamental
de Derecho Constitucional de la Facultad de Ciencias de la Información de la
Universidad Complutense de Madrid, España (UCM). El objetivo principal de la
Revista Derecom es la difusión de investigaciones y opiniones en materia de
derecho de la información. Los editores son la Universidad Complutense:
Facultad de Ciencias de la Información. El texto se publicó en la No. 15.
Septiembre- Noviembre del 2013.
El texto se produjo en base a fuentes existentes de libros de
derecho y ciencias sociales, normativas de derechos civiles y políticos, leyes
para radio y televisión españolas, la Constitución Española de 1978 y
referencias documentales, cómo: La libertad de expresión, Maco jurídico
interamericano sobre el derecho a la libertad de expresión y, Diagnóstico sobre
la situación de los derechos humanos en México.
El propósito del texto es mostrar como la concentración de medios
de comunicación impone una sola línea e interpretación de la opinión pública, y
restringen el derecho a la información, su difusión y libertad de expresión,
imposibilitando que el ciudadano disponga de materia prima para formar
opiniones propias e iniciar el proceso de debate.
Medios de comunicación de masas y
percepción social de la inseguridad
Orlando
D´Adamo es doctor en “Procesos contemporáneos en la sociedad de la información”
y licenciado en Psicología. Desempeña como profesor de Psicología Política en
la Universidad de Belgrano y de Buenos Aires, Argentina, así como director del
Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano. Tiene una maestría en
Periodismo y ha cursado estudios de Seminario en “Estudios de audiencia y
opinión pública”. Ha impartido conferencias en diversas universidades de
Madrid, España y es autor de 9 libros y más de 40 artículos sobre comunicación política, medios de
comunicación y opinión pública.
Virginia
García Beaudoux es especialista
en comunicación política,
directora de Communicatio, consultora de comunicación estratégica y
Codirectora del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano.
Asimismo desempeña como consultora para capacitaciones en comunicación política para candidatos y funcionarios de gobierno en América Latina. Es también profesora de Opinión Pública y Análisis Político en la Universidad de Buenos Aires, y de psicología en la Universidad de Belgrano. Es autora de 10 libros y numerosos artículos en comunicación política.
directora de Communicatio, consultora de comunicación estratégica y
Codirectora del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano.
Asimismo desempeña como consultora para capacitaciones en comunicación política para candidatos y funcionarios de gobierno en América Latina. Es también profesora de Opinión Pública y Análisis Político en la Universidad de Buenos Aires, y de psicología en la Universidad de Belgrano. Es autora de 10 libros y numerosos artículos en comunicación política.
La fuente se produjo en el número 90 del Boletín de Psicología
virtual de la Universidad de Valencia. Es una revista
dedicada a la comprensión de los fenómenos psicológicos y su manifestación en
los distintos ámbitos de la vida personal y social. Desde los comienzos de los
años ochenta viene difundiendo las aportaciones teóricas y empíricas de
especialistas de distintos campos, aunque dedica especial atención a las
dimensiones teóricas y conceptuales. Está incorporada a las bases de datos
internacionales. El texto se publicó en Julio del 2007, págs. 19-32.
El texto fue escrito
en base a diversas fuentes de información, tales como: Libros especializados en
investigación social y sondeo de opinión, “Viviendo con la televisión: El
perfil de violencia”, “Los efectos de los medios de comunicación”, “La investigación
de la comunicación de masas” y “The Mass Media and Public Opinion”.
El propósito del
texto es analizar la potencial influencia de los medios de comunicación de
masas en la vida cotidiana de las personas y el modo en que la opinión pública
percibe el crimen y la violencia social.
martes, 22 de noviembre de 2016
Sobre la pluralidad informativa y la percepción social del delito
Resumen:
La idea central de este ensayo
se relaciona con la imposición de una sola óptica para la interpretación del espacio
público y con la falta de libertad informativa causada por la monopolización en
el control y difusión de la información; especial análisis se hará de la
percepción que domina en la opinión pública acerca del delito, misma que se
encuentra modelada por el tratamiento de la problemática que realizan los
medios masivos de comunicación. El control de la información por parte de los
medios masivos que la monopolizan, no permite al ciudadano formar una opinión
propia sobre el fenómeno del delito, en cuanto a sus causas, diversificación y
grado de prevalencia. Las fuentes consultadas tratan sobre el impacto de la
concentración mediática en el pluralismo informativo y sobre la percepción
social de la inseguridad impuesto por los medios de comunicación de masas. Las
palabras clave son: pluralismo informativo, medios de comunicación,
comunicación de masas y percepción del delito.
Para el análisis de la
información y la elaboración de las conclusiones, partimos del hecho de que la
información y su difusión son necesarios para el desarrollo de una opinión
pública, dentro de un marco democrático en el que en teoría prevalecen las
libertades y medios de comunicación disponibles y accesibles para todos los
ciudadanos.
Introducción:
El objetivo del ensayo es
analizar las dificultades que tiene una sociedad moderna para garantizar el
pluralismo informativo, en el marco de la tendencia a la monopolización de los
medios de comunicación y de su tendencia a elegir los temas que se consideran
“importantes” en materia de seguridad y percepción del delito. Para el soporte
del análisis, se consultaron artículos de los siguientes autores: Miryam
Alcalá, O. D’Adamo y V. García beadoux. El método utilizado es el análisis
comparativo de las distintas fuentes y la vinculación de los conceptos y los
datos que se relacionan entre ellas, para la obtención de mis conclusiones
propias.
Desarrollo:
Hay dos preguntas guías en las
que se basa el análisis a realizar: ¿En nuestras sociedades modernas dominadas
por los grandes medios de comunicación, es una realidad el pluralismo
informativo?, ¿la percepción del delito por parte de los ciudadanos está
determinada por la manipulación de la información que realizan los grandes
medios de comunicación?
Rallo Lombarte afirma que el
pluralismo informativo se relaciona con la diversidad y la proliferación de
medios de comunicación; mientras más fuentes de información existen, mayor es
la capacidad de elección de los ciudadanos. Zamora afirma que aunque las
empresas mediáticas se rigen por criterios económicos, son capaces de convertir
en asunto público cualquier cuestión social o privada. De ahí la importancia de
que los medios brinden información abierta que permita la toma de decisiones y
defienda los intereses colectivos. La opinión pública debe ser plural y no
estar determinada únicamente por algunos medios de comunicación, en base a las
necesidades del mercado.
Sánchez Noriega señala que los
medios de comunicación brindan las claves para interpretar la realidad, ayudan
a fijar la agenda política, generan o frenan el compromiso social por medio de
canalizar o diluir las demandas sociales, promoviendo o desactivando la participación política.
El problema es que a pesar de
que existen leyes que pretenden garantizar la pluralidad informativa, hay una competencia desleal que
deriva en el abuso de posiciones dominantes en ciertos mercados. Lo que da
lugar a esto es el volumen de capital que se requiere para que una empresa
pueda competir, siendo así que sólo los grandes consorcios toman el riesgo de
invertir en ciertos sectores, generando los monopolios. Las fusiones entre
empresas y el predominio en el sector audiovisual también genera la
concentración de los medios de comunicación. Otra causa de la concentración es
la mala regulación de los medios de comunicación por parte del Estado, ya que
los intereses del partido en el gobierno tienden a imponerse sobre las
exigencias del público.
Como resultado de lo anterior
tenemos que el pluralismo no se garantiza sólo con la libertad de creación de
los medios, pues las empresas se enfrentan a dificultades económicas y
técnicas, así como a controles partidistas. Entre más grande sea la empresa,
mayor será su control y los beneficios obtenidos del gobierno en términos de
franquicias, subvenciones o concesiones. De este modo, interfieren de manera
importante en temas políticos públicos e incluso influyen en los procesos
electorales. La concentración implica poder y prestigio para los propietarios.
Al concentrarse en unas pocas empresas el control de la información tenemos un
efecto negativo sobre la diversidad de opciones y la pluralidad del contenido.
Miryam Alcalá nos dice que los
Estados europeos han puesto en práctica medidas para fomentar el pluralismo,
como las subvenciones a los medios o las ayuda a productores independientes.
Estados Unidos y Suecia son ejemplos de lo anterior. Sin duda, el ejercicio
profesional del periodismo representa un gran compromiso social; es sujeto e
instrumento de la libertad de expresión. Como nadie, debe contribuir al
pluralismo informativo democrático, lo que implica una absoluta responsabilidad
en su ejercicio comunicativo. Si se considera que el receptor es el elemento
principal del proceso comunicativo, el ejercicio periodístico será más
incidente como generador de opinión pública.
La existencia de monopolios u
oligopolios en la propiedad de los medios masivos de comunicación establece
medidas que impiden la comunicación y la circulación de ideas. Silenciar la
libertad informativa es incompatible con
lo establecido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos.
En nuestro país, por ejemplo,
el pluralismo en el debate democrático se encuentra limitado porque el gobierno
no adopta un marco normativo que promueva la desconcentración de la radio y la
televisión y que contribuya a generar un espacio mediático plural y accesible a
todos los sectores de la población. En nuestro país los pocos y grandes medios
predominantes establecen una pared casi impenetrable para que nuevos
competidores puedan ingresar. Si a lo anterior agregamos la violencia e impunidad que sufren los profesionales de
la información y la existencia de una sociedad poco informada, el resultado es
una participación restringida y la poca atención a los intereses sociales.
En función de lo anterior y en
cuanto a la percepción social de la inseguridad, lo que domina en la opinión
pública acerca del delito se encuentra modelada por el tratamiento de la
problemática que realizan los medios masivos de comunicación. Son los medios
los que instalan dentro de las agenda públicas los temas que concentrarán la atención
y el debate. Así, los conocimientos que la mayoría tiene acerca de las
cuestiones públicas no derivan de la experiencia personal directa, sino de los
medios de comunicación que actúan como la principal fuente informativa. Así es
como el público determina como “más importante” un tema por sobre otro. Se
trata de un proceso selectivo cotidiano que influye en nuestras percepciones y
determina los asuntos públicos a los que debemos atender.
Además de decirnos acerca de
qué pensar, los medios de comunicación nos brindan explicaciones sobre las
causas y consecuencias relacionadas de las cuestiones destacadas. Esto es, que
los medios enmarcan los contenidos y su difusión desde los medios hacia el
público. Los medios seleccionan qué incluir y qué excluir; enfatizan ciertos
aspectos y le quitan importancia a otros; esto influye en el modo en que las
personas reflexionaran sobre los asuntos tratados.
De estudios realizados sobre
la percepción del delito, se obtiene que ésta se vincula más con el tratamiento
que los medios hacen del asunto que de una experiencia directa al respecto por
parte de los ciudadanos involucrados en el estudio. Hay un control por parte de
los medios sobre la prevalencia e
importancia de los delitos. Incluso, la percepción de aumento del delito
y la criminalidad no encuentra apoyo en los datos de la realidad registrados en
las estadísticas. Son los modos de representar la realidad por parte de los
medios, los que generan un tipo especial de percepción de los delitos, de modo
que resultan imágenes distorsionadas y estereotipadas sobre los mismos. Puede
darse entonces que, los medios, aún de modo no intencional, colaboran en la
creación distorsionada de la violencia social, que genera la sensación en los
individuos de que el crimen y el delito son mayores de lo que realmente
reflejan las estadísticas, o viceversa. Estas nociones exageradas del
predominio de la violencia, tienen sus consecuencias psicológicas concretas: se
acentúa el aislamiento, la desconfianza interpersonal, la percepción del mundo
como un lugar hostil y peligroso. Estas ideas repercuten en la calidad de vida
diaria de las personas que reducen los vínculos sociales sanos.
Hay una marcada tendencia en
los medios de comunicación de abordar el tratamiento de la violencia y el
delito mediante el seguimiento y difusión de casos concretos. La audiencia va
recogiendo los datos que les brindan los medios sobre esos casos y con ellos
establece parámetros a través de los cuales define otros casos y en general, el
fenómeno de la violencia.
Conclusiones:
Creo que la información
analizada y mi análisis me llevan a considerar que el pluralismo informativo es
una de las grandes ambiciones de las sociedades modernas; y que sólo los países
mayormente democráticos pueden presumir de una relativa pluralidad informativa,
ya que existen medidas y leyes que se observan para que así sea. Pienso que en
nuestro país hace falta mucho para avanzar al respecto. Creo también que el
grado de conciencia social y política de los ciudadanos de un país determina el
nivel de desarrollo de la pluralidad informativa. En cuanto a la percepción del
delito, creo que, si es menor la experiencia directa que las personas tienen sobre
cierto asunto, mayor será su dependencia de los medios masivos de comunicación,
tanto para la obtención de información como para la interpretación sobre los
hechos o fenómenos delincuenciales. La pluralidad informativa y la capacidad
ciudadana para acceder críticamente a ella, le permitirá comprender y enfrentar
mejor el fenómeno del delito, que ha degradado hoy en día los vínculos sociales
en nuestro país.
Impacto de la concentración mediática en
el pluralismo informativo
La
autora es Miryam Alcalá y es profesora en la carrera de Derecho en la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, maestrante en Derecho de la
Información y Becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
El texto se produjo en la revista electrónica Derecom. La Revista Derecom es una publicación electrónica trimestral vinculada a la Sección Departamental
de Derecho Constitucional de la Facultad de Ciencias de la Información de la
Universidad Complutense de Madrid, España (UCM). El objetivo principal de la
Revista Derecom es la difusión de investigaciones y opiniones en materia de
derecho de la información. Los editores son la Universidad Complutense:
Facultad de Ciencias de la Información. El texto se publicó en la No. 15.
Septiembre- Noviembre del 2013.
El texto se produjo en base a fuentes existentes de libros de
derecho y ciencias sociales, normativas de derechos civiles y políticos, leyes
para radio y televisión españolas, la Constitución Española de 1978 y
referencias documentales, cómo: La libertad de expresión, Maco jurídico
interamericano sobre el derecho a la libertad de expresión y, Diagnóstico sobre
la situación de los derechos humanos en México.
El propósito del texto es mostrar como la concentración de medios
de comunicación impone una sola línea e interpretación de la opinión pública, y
restringen el derecho a la información, su difusión y libertad de expresión,
imposibilitando que el ciudadano disponga de materia prima para formar
opiniones propias e iniciar el proceso de debate.
Medios de comunicación de masas y
percepción social de la inseguridad
Orlando
D´Adamo es doctor en “Procesos contemporáneos en la sociedad de la información”
y licenciado en Psicología. Desempeña como profesor de Psicología Política en
la Universidad de Belgrano y de Buenos Aires, Argentina, así como director del
Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano. Tiene una maestría en
Periodismo y ha cursado estudios de Seminario en “Estudios de audiencia y
opinión pública”. Ha impartido conferencias en diversas universidades de
Madrid, España y es autor de 9 libros y más de 40 artículos sobre comunicación política, medios de
comunicación y opinión pública.
Virginia
García Beaudoux es especialista
en comunicación política, directora de Communicatio,
consultora de comunicación estratégica y codirectora del Centro de Opinión Pública de la
Universidad de Belgrano. Asimismo desempeña como consultora para
capacitaciones en comunicación política para candidatos y funcionarios de
gobierno en América Latina. Es también profesora de Opinión Pública y Análisis
Político en la Universidad de Buenos Aires, y de psicología en la Universidad
de Belgrano. Es autora de 10 libros y numerosos artículos en comunicación política.
La fuente se produjo en el número 90 del Boletín de Psicología
virtual de la Universidad de Valencia. Es una revista
dedicada a la comprensión de los fenómenos psicológicos y su manifestación en
los distintos ámbitos de la vida personal y social. Desde los comienzos de los
años ochenta viene difundiendo las aportaciones teóricas y empíricas de
especialistas de distintos campos, aunque dedica especial atención a las
dimensiones teóricas y conceptuales. Está incorporada a las bases de datos
internacionales. El texto se publicó en Julio del 2007, págs. 19-32.
El texto fue escrito
en base a diversas fuentes de información, tales como: Libros especializados en
investigación social y sondeo de opinión, “Viviendo con la televisión: El
perfil de violencia”, “Los efectos de los medios de comunicación”, “La investigación
de la comunicación de masas” y “The Mass Media and Public Opinion”.
El propósito del
texto es analizar la potencial influencia de los medios de comunicación de
masas en la vida cotidiana de las personas y el modo en que la opinión pública
percibe el crimen y la violencia social.
sábado, 8 de octubre de 2016
Definición de opinión pública
El concepto de opinión pública es aquel que se utiliza para hacer referencia a las diferentes formas de expresión que una comunidad puede tener respecto de temas públicos, no privados. La idea de la opinión pública existe desde hace tiempo ya, siempre que se hable de la reacción o de la forma de pensar del pueblo ante determinados eventos políticos, sociales, económicos o culturales.
Si bien en muchos casos la idea de opinión pública se relaciona con cuestiones políticas y el modo en que los integrantes de una comunidad ven a determinados funcionarios públicos, candidatos políticos y personalidades gubernamentales, la verdad es que el concepto no se limita solamente al ámbito político y puede muchas veces demostrar reacción u formas de pensamiento ante eventos sociales, económicos, culturales, incluso del mundo del espectáculo o la farándula.
domingo, 11 de septiembre de 2016
Opinión pública y Guerra Civil Española
El estudio de la opinión pública y sus distintas
interpretaciones han sido estudiados por varios teóricos desde el surgimiento
de la misma hasta hoy en día y nos sirve para poder comprender diversos
fenómenos sociales que han acontecido a lo largo de la historia y los efectos
que han suscitado. A continuación se pretende analizar los distintos
significados de la o.p.p con relación a la influencia que se tuvo en la guerra
civil española. Baker menciona que existe una paradoja en el concepto de
opinión pública; el término une el “uno” y el “muchos”, enlaza los beneficios
colectivos con las preferencias individuales con la finalidad de lograr un
bienestar común. Este surge en la Ilustración en Europa, con características
como “universalidad, objetividad y racionalidad. Algunas opiniones modernas,
como la de Speier; la toma como una clase de presión social y de control sobre
las masas. Locke habla de un método que principalmente pretendió ser racional,
sin embargo, su enfoque resultó perjudicial, no racional y dotado de una fuerte
carga emocional. Menciona que existen tres leyes que norman la conducta humana:
La ley divina, civil y de opinión o reputación, también llamada “ley de la
moda”. La ley divina se relaciona con la
España rural católica que apoyaba al movimiento de la extrema derecha de Mola y
Franco. La iglesia católica se ha visto involucrada en la mayoría de los
movimientos bélicos y con los bandos de la extrema derecha.
Speier dice que la opinión pública se basa en intereses
comunes de la población y que su fin es alcanza el beneficio común. Ésta se
compone de juicios colectivos de la población que afecta al gobierno y a la
toma de la decisión política. Habermas la considera ligada al crecimiento del
capitalismo y al ascenso de la burguesía; surge en medio del público letrado
del siglo XVIII de Europa, la gente comenzaba a opinar sobre asuntos del
gobierno y los llevaba a la esfera de lo público; se comenzó a propiciar un
intercambio de la información crítica y reflexiva. Fue así como se
determinarían sus características básicas de objetividad y racionalidad. Con la
llegada del siglo XX, surge una nueva problemática: ¿Cómo identificar la o.p.p
dentro de una masa de opiniones individuales? Mill dice que fue necesario un
mecanismo que armonizara intereses dispares en la población, surgió así “la
democracia” o el voto popular. Se dio apertura a la discusión y a un libre
flujo de la información, surgiendo así las bases del pensamiento liberal que
veía a la opinión pública como un nuevo tribunal para revisar las acciones del
estado. A su vez surge el Estado como “árbitro regulador de individuos que
compiten para maximizar sus intereses. La prensa nace como este nuevo tribunal;
difunde actividades gubernamentales contra el abuso del poder. Palme menciona
que la o.p.p dio voz a la clase media y favoreció la aplicación de reformas
liberales y democráticas.
Retomando la idea de Locke y la “ley de la moda”; el habla
de una forma de condena social informal y de un enfoque que dista por lo mucho
de ser racional, sino más bien, emocional. Pensadores de la Ilustración
establecían espectáculos públicos y celebraciones nacionales con el objetivo de
favorecer el sentimiento patriótico, más que el apoyo reflexionado. Surge una
conducta imitativa y de contagio emocional de las multitudes. Podemos encontrar
esta manipulación de masas posteriormente, en la segunda guerra mundial, con el
advenimiento de dictaduras fascistas. Ya entrado el siglo XX surgen cinco
problemas básicos del público moderno: La falta de competencia; nace de la
desatención general del público hacia los asuntos políticos. La falta de
recursos; necesidad de los ciudadanos de un sistema político con liderazgo y
controversia, eso lo podemos ver en la fuerte influencia ideológica que ejerció
Franciso Franco y su gobierno sobre la población que lo apoyaba. La tiranía de
las mayorías; White dice que los individuos pertenecientes a las minorías, son
dejados solos y desprotegidos en contra de la mayoría dominante. Al comienzo de
la guerra civil española, a pesar de haber alcanzado los Republicanos el éxito
en las elecciones, fueron estos, conformados por grupos de comunistas,
socialistas, obreros, campesinos y anarquistas, los más desprotegidos y
vulnerables contra el potente monstruo de la dictadura. Su contraparte, los
Nacionalistas recibieron el apoyo de un gran número de fuerzas poderosas como
la Falange Española, el ejército, la burguesía y la iglesia católica. La
potente influencia que ejerció la dictadura sobre las masas determinó su
victoria. Muchos analistas consideran que el poder de la mayoría se convierte
en una problemática, si la opinión pública de la mayoría es la que determina, y
si la opinión de los más son los políticos, estamos destinados a una sociedad
que no se preocupe por tener una opinión crítica ni reflexiva, a una sociedad
en decadencia. A la democracia le interesa cultivar la individualidad para
asegurar las preocupaciones minoritarias.
La susceptibilidad a la persuasión; dice que el público es
persuadido por la emoción y no por la razón. Kornhauser habla de una
realización de la voluntad general
dentro de la multitud, realización utilizada por políticos y líderes. Durante
la segunda guerra mundial y durante la guerra civil española se implementaron
varias estrategias de comunicación para favorecer la ideología del régimen
fascista; la más vigorosa de ellas fue la propaganda y la publicidad, a través
de estas herramientas persuadió a las masas y las controlaron. Otro problema
fue el “Dominio de élites”, en un principio las personas mantenían una relación
hostil con el gobierno, progresivamente los regímenes lograron transformar a la
masa y hacerla más manejable. El público se mantuvo pasivo y el gobierno
dominaba.
Al término de las clases pude comprender un poco más el
fenómeno social y el contexto político de la Guerra Civil Española, algunas
cosas ya las conocía, otras no. Es interesante conocer como la opinión pública
está estrechamente relacionada con disciplinas como la historia, la sociología
y la antropología. El cómo influye en los medios de comunicación y la relación
que establecen las masas con el gobierno y aquellos seres que están en la
cabeza del Estado.
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